LOS ANGELES – Vaya batacazo.
En su primer y unico partido vespertino de la temporada en STAPLES Center, los Lakers patearon el tablero y le propinaron una fuerte paliza al mejor equipo de la NBA.
El triunfo fue una suerte de catarsis para la tropa de Byron Scott, que durante 48 minutos pudo plasmar sobre el parquet todo lo trabajado a lo largo de la temporada, y de esa forma conseguir un resultado que confirma el desarrollo de sus jovenes figuras.
Los Lakers comenzaron el partido de la misma forma que lo terminaron: enfaticamente. En el medio, los Golden State Warriors intentaron remontar mas de una vez, pero un poco por deficiencias propias y otro poco por la tenacidad defensiva de los locales, estos nunca fueron capaces de poner en peligro el resultado.
Resultado, vale decir, que hizo historia, ya que fue la primera vez que un equipo con efectividad por debajo de .200 en cuanto a partidos ganados y perdidos le gana a uno con record por encima de .900 (con un minimo de 25 juegos disputados).
“Fue el mejor partido que hemos jugado, ante el mejor rival”, resumio Scott. “Durante 48 minutos no tuvimos lapsos mentales o fisicos como hemos tenido en el pasado”.
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Kobe Bryant, quien regreso a la cancha y disputo su ultimo partido televisado nacionalmente, anoto 12 puntos en 24 minutos y explico la importancia de una victoria como esta.
“Creo que la mejora y la importancia de este partido no estuvo necesariamente en la victoria, sino en el hecho de que ejecutamos el plan perfectamente”, dijo el escolta. “Prestamos atencion a los detalles muy bien. Para los jovenes, es extremadamente importante ver los resultados. A medida que van creciendo, empiezan a confiar mas y mas en el proceso. Desde ese aspecto, fue un partido gigante”.
Los Lakers ganaron el primer cuarto por un punto y luego sacaron 11 de ventaja al descanso. El comienzo del tercer cuarto tuvo la mayor rafaga de los visitantes, pero para aquel entonces la renta era de 16 puntos, y de la mano de Kobe y Marcelo Huertas, los angelinos lograron resistir los embates y salir fortalecidos. El resto del camino solo sirvio para escaparse en el marcador y confirmar el gran presente de varios jugadores.
Uno de ellos fue Huertas. El brasileno brillo con 10 puntos y nueve asistencias, pero su impacto fue incluso mayor. El armador se hizo dueno de la conduccion y con el en cancha la ofensiva fluyo y el balon se movio de lado a lado.
Para poner en contexto, los Lakers solo perdieron una pelota en los primeros 24 minutos.
“Marcelo probablemente fue el JMV esta noche”, opino Scott. “Cuando necesitamos una canasta, el anoto o le armo el tiro a alguien. Es uno de esos jugadores pensantes que sabe donde van a estar todos en la ofensiva. El lleva a los jugadores a los lugares donde deben estar”.
D’Angelo Russell, quien fue de mayor a menor, termino con 21 puntos y cinco asistencias, e identifico a Huertas como el gran artifice del triunfo.
“Marcelo fue importantisimo”, aviso. “Sabemos que no busca su tiro, entonces todos saben que pueden correr a la esquina, o poner una cortina, y que recibiran su premio. Con otros jugadores no sabes lo que va a pasar, pero el es uno de los jugadores menos egoistas de esta liga y hace un gran trabajo”.
En general, fue una victoria de equipo en todo el sentido de la palabra. Los Lakers repartieron 23 asistencias y tuvieron a siete jugadores distintos en dobles digitos, liderados por los 25 de Jordan Clarkson.
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Julius Randle sumo su doble-doble No. 27 de la temporada con 12 puntos y 14 rebotes, mientras que la banca aporto 40 puntos de la mano de Nick Young, Brandon Bass y el mencionado Huertas.
En defensa, los Lakers limitaron a Golden State a un gelido 13.3 por ciento en triples (4/30) y forzaron 20 perdidas a los dirigidos por Steve Kerr.
En general, resulto una actuacion redonda, tanto desde lo colectivo como lo grupal, y se vislumbra que los beneficios iran mas alla del cambio en la tabla de posiciones.
Los Lakers creyeron, quisieron y pudieron ante el campeon, propinandoles apenas su sexta derrota de la campana.