LOS ANGELES – El marcador final deja poco para analizar en un juego en el que los Lakers mostraron muchisimo mas corazon que baloncesto.
En esta joven temporada, y sin su lider dentro y fuera de la cancha, los angelinos quedaron demasiado expuestos ante un equipo rapido, atletico y ademas descansado. La segunda noche del back-to-back resulto finalmente ser un reto demasiado complicado para los dirigidos por Byron Scott y mas ante un rival que tiene otras aspiraciones esta temporada.
Lo positivo fue el impetu que mostraron los de purpura y dorado durante tres cuartos el lunes por la noche. Los Lakers estaban a solo tres puntos a solo segundos del final del tercer periodo pese a sufrir demasiado en el rebote defensivo y en los contragolpes, y a nunca encontrarle la solucion al acertijo doble llamado Brandon Knight (triple-doble con 35 puntos, 15 asistencias y 10 rebotes) y Eric Bledsoe (21 puntos).
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Precisamente el corazon – garra, actitud, vehemencia, pasion, esfuerzo o cualquier eufemismo similar – fue lo que le permitio a los Lakers mantenerse con vida hasta ese momento. Eso, y las muy buenas actuaciones de algunas de sus individualidades, que compensaron por momentos la falta de buen juego colectivo en los dos lados de la cancha.
Jordan Clarkson sigue mostrandose como el jugador con la mejor mezcla de produccion y potencial, y se vuelve de Arizona con 20 puntos en 12 tiros. Roy Hibbert fue el otro de los titulares que lo acompano a apuntalar la resistencia, y el pivot – pese a jugar con la nariz rota y una mascara ortopedica – finalizo con 14 puntos y siete rebotes.
La banca, particularmente en ofensiva, tambien hizo suficiente a lo largo de la noche como para no dejar que los Suns se escaparan. Lou Williams entro en ritmo tras un comienzo irregular y sus canastas – junto a las de Nick Young – le dieron aire a los Lakers cuando este escaseaba.
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Sin embargo, el juego daba la sensacion de que se les podria escapar de las manos rapidamente, y precisamente eso sucedio. Una pequena rafaga de 7-2 en 1:23 de juego obligo el primer tiempo muerto de Scott en el periodo, y pese a que Marcelo Huertas contesto con un triple, los Suns se convirtieron en un vendaval imparable. Phoenix termino el episodio con 40 puntos.
Las pistas que indicaban que ese podria ser el desenlace estaban por todos lados. Al final, los Lakers perdieron 17 balones que los Suns convirtieron en 24 puntos. Por comparacion, los angelinos solo repartieron 12 asistencias.
En el rebote la historia fue parecida. Phoenix gano esa batalla por 50-37 y 18 de ellos fueron ofensivos. Eso es lo que explica que los locales se hayan llevado un triunfo como pese a que ambos dispararon apenas por encima del 48 por ciento de cancha.
Los locales tambien se hicieron fuertes en la pintura (54 a 32) y los contragolpes (22 a 9), y ademas los Lakers no pudieron sacar su tipica ventaja en la linea de tiros libres.
Sin dudas es un golpe duro, mas por las formas que por el resultado. Lo bueno es que los Lakers no vuelven a jugar hasta el viernes, por lo que habra tiempo de sobra para trabajar sobre esas falencias.